¿Cómo elegir la cama adecuada para un gato?

¿Cómo elegir la cama adecuada para un gato?

Los gatos son animales muy exigentes, por lo que elegir una cama no es una tarea fácil. En esta guía, reflexionaremos sobre cómo elegir la cama adecuada para un gato.

La cama para gatos – la elección es muy importante

Si crees que un gato se conformará con la primera cama que encuentre cama, estás equivocado. La elección aquí es de suma importancia. Por lo tanto, debes guiarte por lo que a tu gato le gusta. Y es fácil de notar. Si a tu mascota le gusta esconderse y entrar en espacios reducidos, te recomendamos una cama tipo casita, donde pueda entrar, descansar o aislarse. Pero también puedes optar por camas clásicas, como redondas, cuadradas o rectangulares, que son acolchadas. Son, sobre todo, muy suaves. Pero aquí la elección tampoco es obvia, ya que hay animales que necesitan mucho espacio, por lo que al dormir el gato puede adoptar diferentes posiciones casi acrobáticas, pero hay gatos que se duermen enrollados en un ovillo. Para los primeros, una cama más grande será ideal, y para los segundos, recomendamos un tamaño pequeño. También puedes optar por camas tipo colchón, que a muchos animales les gusta.

Camas tipo cestas de mimbre

Una opción interesante son las camas en forma de cestas de mimbre. Son ligeras, pero también relativamente baratas. A menudo, a los gatos también les gusta morder el mimbre, considerándolo un gran juego. Por lo tanto, puede suceder que una de estas casitas no dure mucho y, después de unos meses, debas invertir en una nueva. Pero siempre puedes convertir una simple cesta de mimbre en una cama. Solo necesitas acolcharla, aunque con un poco de creatividad puedes hacer algo de casi nada. Por ejemplo, una simple caja de zapatos puede resultar muy atractiva para un gato, al igual que una caja grande.

Cuando el gato es mayor… ¿qué elegir?

Si tu gato ya es un senior y está debilitado, recuerda que los bordes de la cama deben ser bajos y no dificultar su entrada. También es recomendable optar por un modelo muy suave. Pero puede suceder que, debido a la edad o a una enfermedad renal, el gato no pueda mantener la orina, por lo que es mejor optar por un modelo con una membrana impermeable, que es muy fácil de mantener limpio. Por supuesto, también puedes acolcharlo con mantas que necesitarás lavar con frecuencia. Al elegir una cama, no debes guiarte por el precio, sino más bien por las preferencias y la comodidad del gato. Así que recuerda también colocar las camas en un lugar adecuado. Puede ser un alféizar, muebles, un sofá o el espacio detrás del sofá. Especialmente los animales mayores necesitan tranquilidad y esta tranquilidad debe ser asegurada. Si hasta ahora tu gato no ha tenido una cama, es mejor no invertir en una ahora que es mayor, porque los gatos desarrollan sus preferencias, que son reacios a cambiar, y eso debe ser respetado.