Estornudos en gatos

Estornudos en gatos

Por supuesto, que si tu gato estornuda, no es necesario correr al veterinario de inmediato, al igual que en los humanos, limpia así sus vías respiratorias. Es peor si el gatito es pequeño y de su nariz sale secreción. En ese caso, la consulta con el veterinario es necesaria. También hay que prestar atención al comportamiento del animalito, si juega, corre o si está encogido en la esquina de su cama. Hay varias causas para los estornudos y es bueno saber cuáles son sus motivos.

El gato puede estornudar, al igual que otros mamíferos, debido a la contaminación del aire, polvo, humo, olores irritantes, etc. Un gato que no sale de casa está seguro expuesto a ambientadores, perfumes o humo de cigarrillo. Es muy bueno que estornude en esos momentos. Lo bastante a menudo, los estornudos ocurren durante la limpieza de la casa, cuando el gato puede inhalar diversos tipos de partículas.

Es peor si el gato es alérgico. Esto sucede especialmente en aquellos de raza, que tienen menor resistencia. Se debe observar al mascota para eliminar el alérgeno. El gato puede ser alérgico a varios tipos de plantas de interior, también hay que limitar la limpieza con productos químicos, no lavar su cama con detergentes o líquidos. En cuanto a los animales alérgicos, los estornudos pueden ir acompañados de rascado excesivo, o incluso lagrimeo y problemas de piel. No se deben subestimar los síntomas alérgicos, ya que pueden intensificarse y llevar a una grave enfermedad felina.

Todos los dueños de gatos saben que son animales que aman el calor y pueden resfriarse así como enfermarse de neumonía. Los estornudos pueden ser causados por el frío que ha pasado el animal, en ese caso, se debe colocar en un lugar cálido y prestar atención a la temperatura. Los gatos tienen una temperatura corporal más alta que los humanos, pero 40 grados ya es motivo para una visita a la clínica. Un gato puede no sobrevivir a una neumonía. Sin embargo, con un resfriado puede salir adelante si se calienta adecuadamente y recibe alimentos caliente.

Rara vez, pero sucede, que un gato inhala polen lo suficientemente grande como para que los estornudos no ayuden y tendremos que ayudarlo. Los estornudos y los intentos de rascarse la nariz indican un cuerpo extraño que causa incomodidad al animal. Si el obstáculo es visible, se puede intentar ayudar por uno mismo, en otro caso es mejor dejar esa tarea a un especialista.

Un sintoma serio de enfermedad es la secreción que el gato intenta expulsar al estornudar. Si sus ojos lagrimean, están rojizos e hinchados, y además el gato está apático, no tiene apetito, abre la boca a menudo y respira con dificultad, estamos tratando con rinitis felina, por lo que debemos ir inmediatamente en busca de ayuda veterinaria. Esta terrible enfermedad es más peligrosa en gatos jóvenes y además es altamente contagiosa. Un buen cuidador debería pensar en vacunar a sus peludos compañeros.

Los estornudos en gatos pueden tener motivos importantes o menos importantes, pero no deben ser ignorados. Hay que observar al animal y recordar qué ha cambiado en el entorno que provocó tal reacción.