La elección del transportador adecuado es muy importante y no solo impacta en la comodidad del animal, sino también en su seguridad. Por eso, en esta guía, les aconsejaremos en qué deberían fijarse al decidir comprar un transportador.
La elección del material es importante
Al decidir comprar un transportador para gatos, deben prestar atención al material del que está hecho. Una opción interesante es el transportador de mimbre, ya que tiene un aspecto elegante, pero desafortunadamente esta solución no está exenta de inconvenientes, ya que es difícil de limpiar, además de no ser muy duradero y solo es adecuado para salidas cortas. Tampoco garantiza una gran seguridad para el animal. Por supuesto, se puede optar por uno de material. Es barato y cómodo de usar, pero también no es adecuado si van a viajar con el gato en tren o autobús. Además, también es difícil de limpiar, y el animal puede dañarlo rápidamente rasguñándolo o mordiendo un agujero. También hay que revisar el estado del propio asa, que puede romperse bajo el peso del animal, ya que algunas gatas son verdaderamente gorditas. El transportador tipo jaula es el más duradero, pero también el más caro. Es robusto, por lo tanto pesado y ocupa bastante espacio. Sin embargo, es adecuado para transportar animales incluso durante muchas horas. En el caso de estos transportadores, el fondo es bastante duro, pero siempre se puede colocar una manta o almohada en su interior para que el animal esté cómodo. Además, en las puertitas se puede colocar un bebedero con agua, lo que no es posible en los modelos mencionados anteriormente.
El modo de apertura es importante
También deben prestar atención al estilo de apertura. Por supuesto, la cremallera a menudo puede quedarse atascada, pero las puertas de la jaula también pueden ser problemáticas. Sin embargo, las puertas de la jaula parecen ser más cómodas de usar, aunque seguramente es una cuestión de gusto. También hay modelos que se abren tanto por delante como por encima, lo cual es, por supuesto, una excelente idea, especialmente si van a estar en el veterinario con el animal. La apertura en la parte superior permitirá sacar al animal con mucha más facilidad. Recuerden también que siempre deben verificar si el transportador está bien cerrado, ya que en caso contrario el gato puede escapar, y estando en el veterinario intentará escapar con el doble de fuerza.
Por último, debemos mencionar el tamaño del transportador. El tamaño no debe ser ni demasiado pequeño ni demasiado grande. El gato debe poder girar dentro, pero al mismo tiempo no debe caminar por el transportador, ya que en caso de un pequeño accidente puede golpearse contra las paredes. También se debe evitar poner comida o juguetes en el transportador, ya que solo molestarán al animal. Solo se puede colgar un bebedero con agua, pero solo en el caso de los transportadores tipo jaula esto es efectivo.