La higiene es fundamental para los gatos. Los gatos son, de hecho, animales extremadamente limpios, lo cual no necesita ser demostrado. Sin embargo, a pesar del cuidado adecuado, pueden aparecer diferentes problemas comunes en los gatos. Uno de ellos es el sarna en los oídos.
La sarna afecta más a los gatos que no tienen hogar, aunque también ocurre en gatos domésticos. La sarna es causada por un parásito llamado acaricida, que se encuentra principalmente al aire libre, aunque también se puede hallar en nuestros hogares. Un gato puede infectarse al tener contacto con otros animales previamente infectados. También puede, aunque es mucho menos común, infectarse al utilizar objetos de otro animal infectado, como la caja de arena, los comederos o las camas. Los gatos más susceptibles a la infección son los gatitos pequeños, los animales enfermos y debilitados, ya que tienen una inmunidad reducida. Como es fácil de imaginar, el riesgo de contagio por sarna aumenta en grandes concentraciones, siendo un problema considerable en refugios para animales o criaderos.
El síntoma principal de la sarna es, por supuesto, la picazón persistente en la zona de las orejas (sarna en los oídos de un gato). El gato siente una necesidad constante de rascarse, lo que resulta en pérdida de pelo y enrojecimiento de las orejas. Además, el gato puede dejar de comer debido a la falta de apetito, lo que causa una pérdida de peso. Al mismo tiempo, las orejas del gato están doloridas y cualquier toque en esa área le causa un dolor inevitable. Después de rascarse constantemente, pueden aparecer costras, descamación de la piel y arrugas en la misma. Es probable que en las orejas aparezca una secreción de color marrón y un olor desagradable.
Sarna en el gato – tratamiento
Si notamos los síntomas mencionados, debemos llevar a nuestro compañero al veterinario de inmediato. El médico examinará al gato adecuadamente y dará un diagnóstico. Se desaconseja tratar al gato sin visitar a un especialista. El veterinario limpiará correctamente las orejas del gato de la secreción y recetará medicamentos adecuados, que generalmente serán pomadas o gotas para los oídos. El tratamiento suele durar de 2 a 6 semanas y depende de la cantidad de parásitos. Los medicamentos para la sarna en gatos deberían estar disponibles sin receta.
Para fines preventivos, para proteger a nuestro compañero de contraer sarna, es recomendable asegurarse de que nuestro gato no tenga contacto con otros gatos callejeros, ya que ellos son los más susceptibles a la sarna. Además, siempre se debe recordar mantener la higiene. Los utensilios del gato, como el bol, la caja de arena y la cama, siempre deben mantenerse limpios.
Es importante no subestimar el problema si nuestro gato presenta sarna. Es una afección muy desagradable para el gato. Nuestro compañero sentirá una constante sensación de picazón y malestar. Al mismo tiempo, la sarna no tratada puede llevar a la aparición de otitis y, como consecuencia, a la pérdida de la audición. Por lo tanto, las consecuencias pueden ser realmente muy graves para nuestro compañero. Si notamos los síntomas descritos anteriormente, debemos acudir inmediatamente al veterinario, quien nos ayudará a hacer frente al parásito no deseado.